El juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comenzará el 1 de junio de 2027, según determinó un tribunal federal de Nueva York. La decisión se conoció casi siete meses después de la captura de la pareja en Caracas y su posterior traslado a Estados Unidos.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, permanecen detenidos en una prisión de Brooklyn desde enero. Ambos enfrentan cargos relacionados con tráfico de drogas y armas de fuego, acusaciones que han rechazado desde el inicio del proceso judicial.
La captura ocurrió el 3 de enero, cuando comandos estadounidenses ingresaron al complejo residencial donde se encontraba la pareja en Caracas. La operación, que involucró fuerzas navales, aéreas y terrestres, puso fin al mandato de Maduro, quien permanecía en el poder desde 2013.
Durante una audiencia procesal de aproximadamente 20 minutos, el juez Alvin Hellerstein acogió una solicitud presentada de manera conjunta por la fiscalía y la defensa y estableció que el proceso judicial comenzará el 1 de junio de 2027.
Maduro asistió vestido con un uniforme beige de detenido, con el cabello corto y canoso, además de gafas de montura ancha. Durante la diligencia únicamente saludó al tribunal al ingresar a la sala y no hizo más intervenciones.
Cilia Flores también compareció con uniforme de reclusa y el cabello rubio recogido. La ex primera dama permaneció sentada a pocos metros de su esposo, mientras ambos estuvieron acompañados por sus equipos de abogados durante la audiencia.
De acuerdo con la Fiscalía estadounidense, Maduro habría utilizado la estructura del Estado venezolano para proteger y facilitar operaciones de tráfico internacional de drogas. Los fiscales sostienen además que habría establecido alianzas con cárteles para enviar toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense.
El 5 de enero, el exmandatario se declaró no culpable de los cuatro cargos formulados en su contra: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armamento.
Cilia Flores, quien enfrenta los mismos cargos, con excepción del relacionado con narcoterrorismo, también rechazó las acusaciones y se declaró no culpable durante la misma audiencia.
En la segunda audiencia procesal, celebrada el 26 de marzo, el juez descartó desestimar el caso pese a que la defensa argumentó que la pareja no podía asumir los costos de sus abogados sin recursos provenientes del Gobierno venezolano.
Posteriormente, en abril, el Departamento del Tesoro autorizó el pago de los honorarios de los abogados de Maduro y Flores, luego de que las sanciones estadounidenses impidieran inicialmente realizar esos desembolsos.
La defensa había solicitado el archivo del proceso al considerar que la imposibilidad de financiar la representación jurídica vulneraba el derecho constitucional de los acusados a elegir libremente a sus abogados.
Además del proceso penal, Nicolás Maduro enfrenta una demanda civil en un tribunal federal de Brooklyn, presentada por familiares de cinco jóvenes asesinados en Venezuela.
La acción judicial, radicada el 30 de junio, sostiene que Maduro habría ordenado ejecuciones extrajudiciales realizadas por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) entre 2017 y 2020.
Según la demanda, los cinco casos formarían parte de un patrón de violencia estatal que dejó miles de víctimas durante el mandato del exgobernante. El documento también señala que las FAES fueron disueltas en 2021, después de múltiples denuncias por presuntos abusos, incluidas observaciones realizadas por Naciones Unidas.
Durante los casi 13 años que permaneció en el poder, Maduro fue señalado por distintos sectores de recurrir a la represión política. Además, sus reelecciones de 2018 y 2024 fueron rechazadas como fraudulentas por numerosos países, entre ellos Estados Unidos.
De acuerdo con información publicada por The New York Times, se espera que la defensa de Maduro solicite inmunidad al argumentar que actuó en calidad de jefe de Estado.
Fuente: La FM – AFP