El más reciente reporte del IDEAM, advierte cambios en los niveles de alerta dentro de la jurisdicción ambiental de varias regiones del país. Aunque la mayor parte del territorio permanece en alerta amarilla por condiciones hidrológicas, aumentaron las zonas en alerta naranja y, de manera especial, la alerta roja por deslizamientos de tierra.
En materia hidrológica, el 61% del territorio permanece en alerta amarilla. En Cundinamarca, los diez municipios incluidos en la jurisdicción se mantienen en este nivel. En Casanare, la alerta comprende a Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Monterrey, Maní, Aguazul, Chámeza, Recetor, Nunchía, La Salina, Sácama, Hato Corozal, Paz de Ariporo, Orocué y San Luis de Palenque.
En Arauca, la alerta amarilla se mantiene en Tame, Arauca y Cravo Norte, mientras que en Vichada incluye a Santa Rosalía, La Primavera y Puerto Carreño.
Por su parte, el 11 % del territorio se encuentra en alerta naranja hidrológica. En Casanare, esta condición se presenta en Trinidad, Pore y Támara; en Arauca, en Puerto Rondón y Arauquita. En Vichada, el monitoreo se mantiene sobre los ríos Guaviare y Agua Clara.
Aumenta el riesgo de deslizamientos
En cuanto a los movimientos en masa, el 31% del territorio permanece en alerta naranja. En Cundinamarca, los municipios bajo esta condición son Gutiérrez, Fosca y Cáqueza.
En Casanare, la alerta naranja comprende a Monterrey, Nunchía, Pore, Támara, Sácama y Hato Corozal. En Boyacá, se mantiene en Pajarito, Labranzagrande, Pisba, Paya y Cubará.
Además, el 13 % del territorio permanece en alerta amarilla por deslizamientos. En Casanare, esta condición corresponde a Aguazul, Recetor, Chámeza y Paz de Ariporo, mientras que en Arauca se mantiene en Fortul y Saravena.
El cambio más significativo corresponde a la alerta roja por deslizamientos, que aumentó del 2 % al 11 % del territorio monitoreado.
Esta condición se presenta en Guayabetal, Quetame y Paratebueno, en Cundinamarca, y en Sabanalarga y Yopal, en Casanare.
Ante este panorama, las autoridades ambientales recomendaron a la comunidad mantenerse atenta a los cambios en los niveles de los ríos y a las condiciones del terreno, principalmente en las zonas que se encuentran bajo alerta naranja y roja.
También se hizo un llamado a atender las indicaciones de las autoridades locales y organismos de socorro ante cualquier situación que pueda representar un riesgo para la población.