El Ejército Nacional, en una operación conjunta con la Armada Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y con apoyo de la DIAN de Puerto Carreño, incautó 10 toneladas de coltán que, según las autoridades, pertenecerían al ELN, estructura José Daniel Pérez Carreño, en el oriente colombiano.
El operativo fue resultado de varios días de labores de inteligencia, seguimiento e infiltración, que permitieron ubicar el lugar donde se almacenaba el mineral, presuntamente destinado a mercados de Europa y Asia, con un valor comercial superior a los $16.000 millones.
La incautación representa una afectación a las economías ilícitas de este grupo armado y busca impedir que estos recursos financien la adquisición de armas, explosivos y drones. Asimismo, contribuye a la protección de los recursos naturales frente a la extracción indiscriminada y el comercio ilegal.