La fuerte temporada de lluvias continúa dejando un panorama crítico para el sector agropecuario en Casanare. El más reciente balance preliminar de las autoridades, revela que las inundaciones han afectado 67.599 hectáreas de cultivos y 29.563 animales, generando cuantiosas pérdidas para productores de varios municipios del departamento.
Al respecto, el secretario de Agricultura, Alexi Duarte, señaló que las cifras continúan siendo consolidadas, ya que persisten zonas rurales y veredas incomunicadas donde aún no ha sido posible realizar el censo completo de las afectaciones.
Los daños se concentran en cultivos de arroz, plátano, yuca, cacao, maíz, café, caña, cítricos, patilla y pastos, siendo Trinidad, San Luis de Palenque, Paz de Ariporo, Hato Corozal, Pore, Orocué y Nunchía los municipios con mayores reportes.
El caso más crítico corresponde a Trinidad, donde se estiman cerca de 40.000 hectáreas inundadas, además de pérdidas relacionadas con aproximadamente 1.000 bovinos. En Paz de Ariporo ya se contabilizan 5.217 hectáreas afectadas y daños en bovinos, porcinos, aves de corral, ovinos, colmenas y animales de compañía.
En Nunchía, la emergencia alcanza a 20 veredas, con 1.744 hectáreas de cultivos bajo el agua y afectaciones en la producción de café, arroz, maíz, plátano, yuca, frutales y pastos. Además, se reportan pérdidas en bovinos, porcinos, aves de corral, colmenas y cerca de 3.000 peces destinados a la piscicultura. En Hato Corozal, el balance preliminar registra 1.150 hectáreas comprometidas en cultivos de plátano, yuca, cacao y maíz.
Uno de los sectores más golpeados es el arrocero, donde un primer reporte indica que 14.000 hectáreas sembradas, que se encontraban en etapa de reproducción y maduración, fueron afectadas por las inundaciones en Nunchía, Pore, San Luis de Palenque y Trinidad, situación que pone en riesgo una parte importante de la producción del departamento.
Las pérdidas también impactan al sector pecuario, con reportes de afectaciones en ganado bovino, porcinos, ovinos, aves de corral, cachamas y animales domésticos, así como daños en maquinaria y equipos utilizados en las labores agropecuarias.
Frente a la emergencia, se puso en marcha un plan de atención junto con el Ministerio de Agricultura, Fedearroz, el Banco Agrario, la Cámara de Comercio y representantes del sector arrocero. La estrategia busca acelerar el censo de los productores afectados, gestionar líneas especiales de crédito, alivios financieros y procesos de refinanciación, además de priorizar la recuperación de la infraestructura vial para facilitar la reactivación de las actividades productivas cuando disminuyan las inundaciones.