Al menos 68 personas murieron y otras 58 permanecían hospitalizadas, 15 de ellas en estado muy grave, tras el choque entre dos trenes cerca de la estación de Urda, en Toledo, España, donde viajaban más de 540 pasajeros.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias y aseguró que la prioridad es atender a las víctimas y sus familiares. Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló posibles fallos en el sistema de seguridad ferroviaria y cuestionó las instrucciones emitidas por el centro de control de Adif antes del accidente.
La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios adelantan las investigaciones para determinar las causas del siniestro y establecer posibles responsabilidades. Mientras tanto, las autoridades suspendieron la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía y habilitaron centros de atención para los familiares de las víctimas.
Fuente: La FM – Juan Camilo Cely