El sueño de Johan Sebastián Durán Guerrero era sencillo. Quería envejecer junto a su esposa, ver crecer a su hija y convertirse en ese padre presente que nunca faltara a un cumpleaños, una salida al parque o una conversación al final del día.
A sus 25 años, ese proyecto terminó abruptamente el lunes, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) le disparó durante un operativo en Biddeford, Maine. Cuatro días después, entre lágrimas, su esposa decidió contar quién era el hombre que, asegura, quedó reducido a una estadística en medio del debate sobre la política migratoria estadounidense.
En sus primeras declaraciones públicas desde la muerte de Durán, Karolina Rojas habló de un esposo dedicado y de un padre cuya mayor ilusión era acompañar cada etapa de la vida de su hija de tres años.
“Él quería ser un padre que siempre estuviera presente”, dijo con la voz entrecortada.
La pareja llevaba años construyendo un proyecto de vida juntos. Según Rojas, desde que se conocieron nunca se separaron y siempre compartieron la idea de formar una familia.
“Tengo el alma destrozada; él lo era todo para mí”, expresó.
Recordó que Durán hacía todo lo posible por verla feliz y que constantemente le repetía que ella era el centro de su vida.
“Jamás encontraré palabras para expresar lo maravilloso y amoroso que Dios me dio”, afirmó.
Entre los recuerdos que compartió, sobresale una promesa que ahora adquiere otro significado.
“Siempre decía que estaríamos juntos hasta que fuéramos viejos”, contó mientras intentaba contener el llanto.
Nacido y criado en Bucaramanga, Johan Sebastián Durán llegó a Estados Unidos en 2023 buscando mejores oportunidades para su esposa y su hija, según relataron sus familiares.
Trabajaba realizando labores de limpieza y repartiendo pedidos para sostener económicamente a su hogar. Sin embargo, su rutina diaria siempre reservaba un espacio para la pequeña Dulce, a quien llamaba cariñosamente «gordita».
Todas las tardes la llevaba al parque y no dudaba en consentirla cuando le pedía nuggets o papas fritas.
Rojas recordó que su esposo se emocionaba hasta las lágrimas al notar cómo su hija iba creciendo. Hace apenas unos meses hablaban sobre el futuro de la niña y él confesó que probablemente le costaría dejarla en su primer día de colegio.
Ahora, explicó, la menor pregunta todas las noches por su padre.
“Y no tengo fuerzas para decirle que papá no va a venir, que no puede abrazarlo y decirle ‘Te quiero’”, dijo entre lágrimas.
La defensa cuestiona el operativo de ICE
Durante la comparecencia también intervino Benjamín Gideon, abogado de la familia, quien sostuvo que Durán no era el objetivo del operativo migratorio en el que perdió la vida.
El jurista aseguró que el colombiano no había sido acusado de ningún delito y que permanecía en Estados Unidos dentro de un proceso migratorio legal.
“Quiero dejar algo claro. Johan Sebastián, antes de ser asesinado a tiros, no había sido acusado de ningún delito. Se encontraba en este país legalmente y estaba siguiendo un proceso legal establecido por nuestro gobierno federal”, afirmó.
Según explicó, incluso contaba con permiso de trabajo y número de Seguro Social expedidos durante la actual administración.
El abogado cuestionó además el costo humano de las políticas migratorias.
“¿Aceptamos la idea de que parejas inocentes y amorosas, y padres cariñosos y entregados de niños de 3 años, puedan ser víctimas colaterales de las políticas de este gobierno?”, preguntó.
Según reveló The Associated Press, el agente implicado, David Brouillette, tenía antecedentes de comportamiento «aterrador y violento».
El medio aseguró haber obtenido acceso a denuncias de violencia de género e incluso, detallaron haber recibido un audio en el que una de ellas aseguraba que él le había dicho el invierno pasado que «alguien debería cortarle la garganta».
La versión de las autoridades estadounidenses
ICE sostiene una versión distinta de los hechos.
De acuerdo con un portavoz de la agencia, los agentes realizaban vigilancia sobre la última dirección conocida de un inmigrante con una orden definitiva de deportación cuando ocurrió el incidente alrededor de las siete de la mañana del lunes.
Según esa versión oficial, el vehículo en el que se encontraba Durán intentó abandonar el lugar.
“El vehículo intentó huir del lugar y, temiendo por la seguridad pública, un agente disparó su arma”, señaló el portavoz.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional indicó que Durán había ingresado a Estados Unidos por la frontera sur en 2023 y que posteriormente fue liberado durante la administración de Joe Biden.
La legislación estadounidense establece que ingresar sin autorización constituye un delito menor, mientras que permanecer en el país sin estatus migratorio regular representa una infracción de carácter civil y no penal.
Fuente: La FM – Juan Camilo Cely